lunes, 12 de noviembre de 2007

CINCO VECINOS FORMAN PARTE DEL PATRIMONIO VIVIENTE DE LA CIUDAD

Artífices del Patrimonio

Cinco vecinos forman parte del patrimonio viviente de la Ciudad

Cinco vecinos porteños fueron distinguidos por haberse transformado en personalidades tras dejar su huella en los barrios que residen. Son figuras consideradas patrimonio viviente y que con su trabajo aportan a la cultura y la identidad de su lugar. El reconocimiento, como ocurre desde hace cuatro años, fue del Ministerio del Ministerio de Cultura del Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires -a través de la Subsecretaría de Patrimonio-, que en esta oportunidad homenajeó a:

Celia Rocha (referente del folclore),
Coti Bustamante de Pace (cocinera artesanal),
Casimiro Sejas López (maestro yesero) y
Carlos Amadini e ingeniero Juan Winhold (restauradores de órganos litúrgicos).

Todos ellos pasaron a ser Artífices del Patrimonio.

“Este reconocimiento apunta también a mantener vivas la memoria y la identidad, a través de la puesta en valor de oficios que resisten al paso del tiempo”, destacó la subsecretaria de Patrimonio Cultural, Nani Arias Incollá, durante un emotivo acto que se realizó en el Salón Dorado de la Casa de la Cultura. Según la Unesco, el Patrimonio Viviente es el más valioso que tiene un pueblo, pues la vida humana es el “monumento” más importante que se deben preservar. Los Tesoros Humanos Vivientes “son personas que encarnan o que posen en su grado más alto, las habilidades y técnicas necesarias para la producción y que aseguren la existencia continua de su patrimonio cultural material e inmaterial”.

Celia Rocha, quien recorrió el país junto a los más importantes exponentes del folclore nacional, expresó: “No se puede amar ni apreciar lo que no se conoce, de ahí la importancia de que los jóvenes que se dedican al folclore conozcan las raíces de nuestra música”. Desde 1989 lleva adelante “El Fortín de Celia Rocha”, declarado de Interés Cultural para el Continente Americano por la Unesco en abril último y parada obligada para quienes desean saber más sobre el patrimonio del barrio de Mataderos y de la vida gauchesca argentina.

Otro de los artífices reconocidos fue Coti Bustamante de Pace, quien desde la cocina de la Cantina Don Chicho del barrio de Villa Ortúzar transmite desde hace años a las nuevas generaciones la tradicional técnica de confeccionar pastas “al fierrito” a la vista de sus clientes. Dijo que este tipo de reconocimiento “nos da fuerza para seguir adelante en nuestros emprendimientos”.

Además, también fueron homenajeados los organeros Carlos Amadini y Juan Winhold. Ambos mantienen muchos de los órganos más importantes de la Ciudad y entre sus obras más importantes se cuenta la restauración del órgano de Santa Felicitas, del cual se publicó un libro detallando paso a paso el trabajo realizado.

Finalmente, se distinguió a Casimiro Sejas López, maestro yesero, integrante de la Escuela Taller del Casco Histórico desde el año 2000. Al frente del módulo Yesería ha enseñado los secretos y particularidades del oficio con admirable empeño y vocación.

Publicación: 9 de noviembre de 2007 G.C.B.A.

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